Lisboa contrasta las avenidas monumentales con barrios antiguos llenos de recovecos, los fados con la música electrónica, y la playa con sus empinadas cuestas. No te harás una idea de su encanto hasta que no vayas y lo conozcas, lastminute.com te invita a descubrir los mejores tips para viajar por Lisboa.

Ingrid Bergman y Paul Henreid intentaban escapar hasta Lisboa para huir hacia Estados Unidos en la película Casablanca. Aunque Portugal se mantuvo neutral durante la Segunda Guerra Mundial, fue un importante enclave para espías, aliados y españoles. Puedes recrear esa y otras historias de novela reservando las mejores ofertas de Hoteles en Lisboa o si prefieres un paquete de Vuelo + Hotel en Lisboa que encontrarás a los mejores precios en lastminute.com, y una vez allí, hacer un ‘tour' a pie por la ciudad.
El Buddha ocupa un antiguo puerto de principios de siglo y sigue siendo un lugar de referencia para bailar por la noche. Probablemente esté cerca de tu hotel, ya que es una zona muy céntrica. En Op Art, puedes comer en la cafetería con las vistas del puente del 25 de abril, pero más tarde se transforma en club de música electrónica.
La oferta gastronómica en el Barrio Alto es amplísima y decidir dónde comer puede ser complicado. Uno de los mejores restaurantes de comida portuguesa es el Pap d'Açorda. En la Cervejeria Trinidade podrás probar la cerveza de elaboración propia, en un ambiente tradicional. La pequeña Tasquinha d'Adelaine no escatima en las generosas raciones de comida autóctona.
Un secreto... revelado :
Debes llamar al timbre de Incógnito. Es una casa sin rótulos, cuyas puertas encierran un club mítico de la noche lisboeta. Tiene dos ambientes, un bar a la altura de la calle y una sala de baile en el sótano. Al salir, no importa a qué hora, pregunta en la puerta cómo llegar a La Cachupa, un restaurante casi legal que sirve la comida típica de Cabo Verde. Es difícil acabar mejor una noche de fiesta y permanece abierto hasta bien entrada la mañana.
Unas vistas: El mirador de Santa Catarina al atardecer es único, y puedes escuchar a espontáneos improvisando bossa nova.
Un museo: El Museu Calouste Gulbenkian alberga una impresionante colección privada de arte antiguo y moderno europeo.
Un bar : El Pavilhao Chinés, aunque la decoración puede distraerte si intentas mantener una conversación.
De compras : El mercadillo Feria da Ladra, en Alfama, está abierto todos los sábados hasta las 16:00h. Ideal para comprar regalos.
Una bebida : El Morangoska que puedes probar en Estado Líquido.
Un lugar para ser visto: El Club Lux es propiedad del actor John Malkovich y está muy de moda, aunque los controles de entrada a veces son excesivos.
Una playa : La Costa da Caparica es el lugar predilecto de muchos portugueses y está repleto de restaurantes y bares.
Un café: Mauvais Garçons, en la Rua da Rosa. El dueño, David, es sevillano y muy simpático.
Cervejeria Trinidade, Rua Nova da Trinidade 20 C, +351 21 3423506, www.cervejariatrindade.pt; Pap Açorda, Rua da Atalaia 57, +351 21 3464811; Tour Espías, se reúnen en la esquina nordeste de la Plaça do Comercio, www.lisbonwalker.com/walk5.html; Pavilhão Chines, Dom Pedro V. 89, +351 21 3424729; La Cachupa, Rua do Poço dos Negros 73; Museu Calouste Gulbenkian, Av. de Berna 45A, +351 21 7823000, www.museu.gulbenkian.pt; Lux, Av. Infante D Henrique Santa Apolonia, +351 21 8820890, www.luxfragil.com; Incógnito, Rua dos Polais de São Bento 37 Bairro Alto, www.incognitobar.com; Kremlin, Rua das Escadinhas da Praia 5 (Avenida 24 de Julho); Mauvais Garçons, Rua da Rosa 34;
A menos que las miles de aves que migran a Lisboa durante el invierno tengan un ataque al más puro estilo de Hitchcock, no deberías de tener problema. En la Sierra de Arbadía habitan muchos felinos, aunque rara vez atacan a los humanos.
Las cuestas cuestan y, aunque en el mapa ponga que estás a dos manzanas, puedes tardar 20 minutos en recorrerlas. Es la desventaja de construir una ciudad sobre siete colinas. Si eres un poco perezoso, puedes usar el tranvía, o un coche de alquiler en tus desplazamientos.
El bacalao es el plato nacional y preparado a la nata es muy especial. Otro plato típico es la ‘Açorda', una especie de migas típicas de la zona que van acompañadas de pescado o marisco. Las navajas, los percebes y las coquinas son buenísimas, y te sabrán mejor si las acompañas con un vinho verde.
Lo harás, mientras escuchas fados y si logras que no te invada demasiado la nostalgia. Como no podrás hablar, la experiencia se presta para que te relajes y tengas tu momento de introspección acompañado de un vino de Oporto.
Se suele dejar poca propina, en torno a un 5% en restaurantes. Cuando te sientes a comer normalmente te traerán aceitunas, pan y quesos de oveja. Aunque te parezca un acto de hospitalidad increíble, no es gratis y si lo tocas lo tendrás que pagar.
La final de la Eurocopa de 2004 que el anfitrión, Portugal, perdió con Grecia es una herida que no acaba de cicatrizar. No hagas leña del árbol caído, los lisboetas son muy futboleros.
La ciudad es muy segura y por las noches está animada. La mayoría de las tiendas abren tarde y no cierran hasta la media noche. Sin embargo el barrio de Alfama puede ser peligroso, sobre todo para quien camina sólo. Lo mismo ocurre en la zona de Almada, al otro lado del puente.
Posiblemente el invierno cuando el clima es más cálido que en la mayor parte de la Península, y los días de sol puedes incluso salir a pasear sin abrigo. Además tendrás la oportunidad de ver a los 3.000 flamencos que habitan en el Parque Natural de Tagus Estuary en los meses de frío.